Por Mesías Guevara
26/07/2024 Los antiguos peruanos nos han legado un gran patrimonio que forma parte de nuestro pasado glorioso, como el camino inca (Qhapaq Ñan) que integró el Tahuantinsuyo de manera transversal y longitudinal. Emulando a nuestros antepasados, hagamos que nuestro futuro sea victorioso, construyendo el Qhapaq Ñan del siglo XXI, que signifique la consolidación de la transformación digital del gobierno, para que sea ágil, transparente, eficaz y que tenga como centro al ciudadano.
Para ello es fundamental contar con una infraestructura digital moderna, inteligente y segura, que tenga como pilares la conectividad digital y la tecnología de información. Es decir, construir una super vía de comunicación con fibra óptica, por donde la información viaje a la velocidad de la luz; asimismo, centros de datos e industrias clave con planes estratégicos de seguridad cibernética, iCloud, tecnología satelital y celular de última generación.
La infraestructura es la base para tener un gobierno digital, que luego constituirá el soporte de la economía, del desarrollo social y del desarrollo sostenible digital. En esta tarea, juegan un papel importante los diversos estamentos del Gobierno, la academia, los emprendedores, las empresas operadoras de telecomunicaciones y las empresas tecnológicas.
De esa manera, podemos impulsar y fortalecer la economía digital consolidando una matriz productiva con valor agregado, que sea diversificada y diferenciada, y permita convertir nuestras ventajas comparativas en competitivas, impulsando el comercio electrónico, los fintech, billeteras digitales, el desarrollo de software y aplicativos digitales.
En el desarrollo social digital destacan salud, educación, seguridad, y el fomento de la participación ciudadana a través de un gobierno abierto, que es la base fundamental de la transparencia. Hoy en día, la tecnología nos facilita construir hospitales digitales, con historias clínicas electrónicas, establecer la telesalud, construir aulas y bibliotecas virtuales, haciendo uso de la inteligencia artificial y otras soluciones disruptivas.
El cambio climático y la contaminación del ambiente se pueden monitorear con plataformas digitales, que también hacen posible vigilar el aforo de los ríos, y alertar a la población sobre los riesgos y desastres ocasionados por inundaciones, deslizamientos y terremotos, al respecto seguimos esperando que entre en funcionamiento el Sistema de mensajería de alertas tempranas (Sismate).
El Perú antiguo es una inspiración para el Perú actual, nos desafía y a la vez constituye un gran maestro del cual tenemos mucho que aprender, como la humanización del territorio y el apego a los principios éticos.
Publicado en el diario oficial El Peruano
