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15-04-2024

Construyamos un futuro victorioso

Los peruanos y peruanas de bien que somos muchos más, tenemos que defender a nuestra patria de esa inescrupulosa minoría. Tenemos que hacerlo con valentía y firmeza, con argumentos fuertes y armados con la verdad y la sabiduría, con la voz en cuello para proclamar en la costa, la sierra y la selva la libertad y ruptura de las cadenas de la ignorancia y el analfabetismo.

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Por Mesías Guevara

Recorrer las entrañas del Perú es una experiencia maravillosa, donde podemos ver la belleza de los paisajes naturales, de los ríos profundos que surcan nuestro territorio nacional, dando vida y calmando la sed de los campos y de sus habitantes. La enigmática, frondosa y verde selva que alberga a la biodiversidad de la flora y la fauna. La calurosa y acogedora costa que visibiliza su rico mar con sus bosques y dunas, así como sus valles interandinos y las largas extensiones de tierras que esperan ser coloreadas de verde. Subir por los serpenteantes caminos hacia los pueblos altoandinos y ver a los imponentes glaciares, aunque algunos están agonizando, ver los humedales y las cabeceras de cuencas donde nacen nuestros zigzagueantes riachuelos, para luego convertirse en grandes torrentes como el Marañón o el Amazonas. Además de la belleza natural, también encontramos el patrimonio cultural que nos han legado los antiguos peruanos. Así es el Perú, bello y con una gran riqueza natural y cultural, que nos invita más que a quererlo a apasionarnos por él, llevándonos a exclamar: ¡Que hermosa es nuestra tierra!

Este hermoso territorio a través de sus pueblos alberga a su gente, millones de peruanos y peruanas que comparten victorias y derrotas, frustraciones, proyectos y la esperanza de hacer realidad sus sueños. Ellos y ellas, en su esencia tienen la tradición y la filosofía andina de trabajar con tesón y honradez, para sacar adelante a sus familias. No hay duda de que la gran mayoría de personas son buenas, dignas y trabajadoras que luchan contra el infortunio, y no hincan sus rodillas sobre el suelo en señal de derrota, cada día se levantan con fe, y mirando al sol en señal de agradecimiento y con la fortaleza que les da su razón de ser: su familia. Pero también está una minoría que pretende incendiar y saquear al Perú.  Está minoría se ha enquistado en el poder político, económico y social, desde allí busca establecer y mantener privilegios anteponiendo sus intereses particulares sobre los de la nación, aprobando leyes que les permitan incrementar y consolidar sus proyectos mercantilistas e incrementar sus fortunas a costa de las familias más vulnerables. Realizan la actividad política a través de la compra de conciencia, con dinero que muchas veces viene de las economías criminales y la corrupción, constituyendo un círculo vicioso. Tienen alfiles que actúan como operadores en el congreso, sistema de justicia, partidos políticos, empresarios y medios de comunicación, la actuación de estos es alevoso y antipatriota.

Los peruanos y peruanas de bien que somos muchos más, tenemos que defender a nuestra patria de esa inescrupulosa minoría. Tenemos que hacerlo con valentía y firmeza, con argumentos fuertes y armados con la verdad y la sabiduría, con la voz en cuello para proclamar en la costa, la sierra y la selva la libertad y ruptura de las cadenas de la ignorancia y el analfabetismo, de levantar la bandera de la peruanidad, caminando pueblo por pueblo armados con la inteligencia y el mensaje lleno de patriotismo y con propuestas de solución a los problemas que aquejan a la población, para reivindicar las demandas sociales, y proclamar nuestra victoria sobre la pobreza.

La tarea no es fácil, pero es noble y digno que al unísono levantemos nuestra voz y que su eco retumbe en los andes y desde allí se expanda a nivel nacional, haciendo brotar nuestro patriotismo. Que nuestro espíritu constructor se nutra de las asambleas comunales y populares, cuyas voces sirvan para edificar un proyecto de desarrollo nacional, y donde seamos testigos de como el pueblo se reúne para decidir que construir primero, la posta, la escuela, el canal de riego, la electrificación, la trocha carrozable o instalar el internet. Ver como se organizan para defenderse de la criminalidad y como forman un comité de vigilancia para vigilar la ejecución de la obra pública y la actuación de los funcionarios públicos.

Que el ejemplo de los próceres de nuestra independencia como Sánchez Carrión y María Parado de Bellido, la bravura de Avelino Cáceres y José Gálvez, el patriotismo de Grau y Bolognesi, nos orienten e inspiren para fundar una segunda república, que busque establecer una sociedad donde haya oportunidades para todos, donde se respete la dignidad y los derechos de los ciudadanos, donde reine la transparencia y las buenas costumbres. Donde nuestro suelo sea el hogar bendecido para el buen vivir y respetemos el ambiente. Donde la humildad se imponga sobre la vanidad y la justicia sobre la codicia. Donde todos seamos iguales ante la ley.

La patria nos clama que la amemos y la defendamos de los incendiarios y de los saqueadores, por lo que es tiempo que recorramos pueblo por pueblo, predicando esperanza y recordando que somos un país milenario con un pasado glorioso, que en la hora presente construyamos un futuro victorioso, donde las próximas generaciones puedan vivir en paz y sientan orgullo de ser peruanos.

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