Por Mesías Guevara Amasifuen
El camino para el crecimiento y desarrollo del Perú está en la implementación de la economía del conocimiento, el cual requiere de una visión estratégica, políticas públicas adecuadas, inversión en educación y tecnología, así como, la colaboración entre el sector público, privado y la sociedad civil.
Para lograrlo debemos hacer un plan, empezando por identificar las áreas donde tenemos ventajas competitivas (fortalezas) y aquellas que necesitan ser fortalecidas (debilidades), para luego definir la visión, los objetivos específicos, las estrategias y acciones. El plan debe fomentar la cultura de innovación, el emprendimiento y el aprendizaje continuo, difundir los casos de éxito de emprendedores, investigadores y empresas innovadoras
Una de las acciones es fortalecer el sistema educativo, invirtiendo los recursos de manera eficaz, que permita mejorar la educación básica, técnica y superior, con pensamiento crítico, capacidad de resolución de problemas con competencias digitales. Que promueva la enseñanza de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) desde la niñez.
Otro aspecto es aumentar el gasto en Investigación y Desarrollo, para alcanzar el 1-2% del PBI, estableciendo centros de innovación y de excelencia en áreas estratégicas como inteligencia artificial, biotecnología y energías renovables. Consolidar la asociatividad entre empresas, universidades y el Estado para desarrollar soluciones innovadoras.
Es importante tener acceso a internet de alta velocidad, especialmente en zonas rurales y marginadas, con plataformas digitales para brindar los servicios públicos con calidad como salud, educación, trámites, consolidar la transparencia e implementar ciudades digitales para mejorar la gestión del transporte, energía, gestión de residuos, etc.
Por otro lado, se debe crear un ecosistema favorable que impulse los startups y el emprendimiento, facilitándoles acceso al financiamiento y mentoría, a través de incubadoras y aceleradoras de negocios. Que atraiga inversión de capital de riesgo para financiar proyectos innovadores y se formen empresas de base tecnológica.
Es necesario desarrollar un marco legal para proteger la propiedad intelectual, fomente la innovación, simplifique los trámites administrativos para crear una empresa y priorice la adquisición de soluciones tecnológicas desarrolladas localmente.
Crear polos de desarrollo tecnológico y corredores económicos macrorregionales, conectadas a redes internacionales para compartir conocimientos, mejores prácticas e impulse la movilidad académica a través de programas de intercambio para estudiantes, investigadores y profesionales La implementación de una economía del conocimiento requiere del liderazgo de la más alta autoridad, inversión sostenida y la participación de todos los sectores de la sociedad, teniendo en cuenta que el conocimiento es el recurso más valioso en el siglo XXI.
Publicado en el diario Ahora Jaén.