El acceso al servicio de salud con calidad es un derecho de todos y a la vez constituye un acto de justicia. La pandemia expuso la precariedad de nuestro actual sistema. Por ello es importante establecer estrategias tecnológicas para mejorar su calidad y transitar hacia un modelo de salud digital.
Para consolidar un modelo de salud digital se requiere fortalecer la visión del Ministerio de Salud que busque digitalizar el servicio de sus establecimientos, establecer hospitales virtuales; impulsar la conectividad virtual que permita instalar la telesalud para atender a los residentes de las zonas alejadas, en especial al Perú rural.
Es imperativo poner en línea las historias clínicas y establecer un ecosistema digital donde converjan las propuestas dadas por las instituciones gubernamentales del sector, las empresas tecnológicas, las operadoras que brindan el servicio de telecomunicaciones, la cooperación internacional, la academia, profesionales de la salud, la sociedad civil.
Resulta fundamental impulsar los hospitales digitales, que deben contar con un ERP (Enterprise Resource Planning) que les facilite realizar una gestión eficaz y transparente desde la admisión del paciente, recopilando información sobre su estado de salud, para optimizar su tratamiento, su hospitalización y dada de alta. Gestionar caja, farmacia, laboratorio clínico, referencias y contra referencias, número de consultas, etcétera.
Para impulsar la digitalización de la salud es fundamental que haya un líder que anteponga los intereses de la población sobre los particulares. Que tenga la convicción de que la digitalización contribuye a la gobernanza y a la articulación de los diferentes niveles de gobierno. Que considere como primordial identificar los procesos de la salud para luego digitalizarlos, y que los corredores de los hospitales no sigan siendo ocupados como archivadores de historias clínicas, pudiendo estos estar en un data center, garantizando su conservación y confidencialidad.
El líder debe impulsar un plan nacional de salud digital que contenga la ruta para gestionar la resistencia al cambio del personal involucrado. Debe conocer a profundidad las herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial, blockchain, ciberseguridad, big data, sistemas expertos, i cloud, redes neuronales, realidad virtual y realidad aumentada, equipos biomédicos de última generación, procesamiento digital de señales obtenidos de tomógrafos y resonadores, agentes virtuales, bisturís electrónicos y robots que realizan procedimientos quirúrgicos con alta precisión. Y tener la capacidad para comunicar los beneficios que trae la salud digital.
Publicado en El Peruano