Por Mesías Guevara Amasifuen
La inestabilidad política generada desde el Congreso de la República sigue su marcha implacable en la demolición de la institucionalidad, socavando la democracia y generando ingobernabilidad. Dan leyes que amparan la criminalidad y buscan impunidad, originando que el accionar de las organizaciones criminales se consolide y fortalezca a los extorsionadores y sicarios, quienes actúan en contra de los ciudadanos sin importar su condición social, económica y edad. Han Instaurado en el Perú el reino del terror y la incertidumbre.
El Perú está secuestrado y extorsionado por los congresistas que tienen sometida a la presidenta Boluarte, así como, por las organizaciones criminales y mercantilistas, ambos han construido una alianza con el objetivo de apoyarse y generar zozobra e incertidumbre en la población.
Ante esta situación los transportistas lideraron un paro de 48 horas al cual se sumaron algunos negocios como mercados de abastos, el objetivo de esta medida fue pedirle al gobierno que implemente medidas que garantice sus vidas y que los protejan de las acciones demenciales de los extorsionadores. En su pliego de reclamos también está la derogatoria de la ley 32108 que a todas luces favorece a la criminalidad.
El paro en gran medida fue pacífico, con algunas manifestaciones emotivas como: “prefiero perder un día de trabajo y no la vida por los extorsionadores”, también se vio actos de solidaridad de algunos vecinos que les alcanzaban agua a los manifestantes. Los dirigentes transportistas fueron recibidos por algunos congresistas a quienes les pidieron que deroguen la ley 32108 entre otras. Este encuentro terminó con escaramuzas entre dirigentes y congresistas, arrebatándoles la promesa volátil de poner en debate la ley en cuestión, para luego eventualmente derogarla, eso no ocurrió y en su lugar aprobaron en primera votación la ley que busca sancionar a jueces y fiscales. El Congreso una vez más hizo oídos sordos, burlándose del pueblo.
Mientras tanto el ejecutivo encabezado por el presidente del consejo de ministros salió a decir que el paro había sido un fracaso y que estuvo politizado, repitiendo la monserga “caviar” a quienes responsabilizaba del paro. Su discurso fue respaldado por una previa y fuerte represión policial que arremetió contra los manifestantes.
La acción ciega e imperturbable del congreso y la inacción fría del ejecutivo ha hecho que los transportistas rompan el diálogo y expresen que van a convocar un paro nacional indefinido, hasta que deroguen las leyes que favorecen a la criminalidad e implementen un plan estratégico para garantizar la seguridad ciudadana y salvaguarden sus unidades móviles, es decir, sus herramientas de trabajo.
Este paro podría convertirse en una espiral a nivel nacional al que por el hartazgo de las acciones negativas de la dupla congreso-ejecutivo, podrían sumarse los estudiantes universitarios, frentes de defensa, rondas campesinas, gremios sindicales y profesionales; quienes podrían sumar demandas adicionales que impulsen el cierre del congreso y adelanto de elecciones, los cuales son un clamor nacional. La dupla en mención ha perdido el sentido de proporcionalidad y lo confirman al haberse instalado en una burbuja que está lejos de la realidad, no quieren entender que el pueblo los desaprueba, si bien tienen legalidad han perdido legitimidad. Cada acción que realizan constituye un combustible y en cualquier momento producen la chispa que encienda la pradera con consecuencias negativas para el país, los responsables de este escenario sombrío que estamos viviendo, son y serán los partidos políticos que dirigen la mesa directiva y las comisiones del congreso, que además están satisfechos porque sienten que nos están ganando la batalla que busca arrebatarnos el país. El Perú cívico y patriótico se pregunta, ¿Les permitiremos?, y a la vez se responde, NO, porque la patria se defiende.
Publicado en el diario Ahora Jaén.