#VisiónPerú
Por Mesías Guevara A.
Los tres poderes del Estado -Ejecutivo, Legislativo y Judicial- navegan sin rumbo, cada uno empujado por intereses particulares mientras el país se hunde en una crisis multidimensional. Este fracaso institucional ha dejado a la ciudadanía abandonada a merced de múltiples inseguridades: la violencia desbordada que llena de luto a las familias, los precios abusivos de medicamentos que convierten la salud en privilegio, una educación pública en ruinas y privatizada para quien pueda pagarla, la incertidumbre jurídica que protege a poderosos y castiga a débiles, y la angustia hídrica que genera un futuro incierto.
Este abandono es el resultado de décadas donde el Estado renunció a su rol de garante para convertirse en botín de una clase política corrupta y una élite económica rapaz. Mientras los hospitales públicos colapsan sin insumos, las escuelas se caen a pedazos, y las calles son territorios de mafia, los grandes intereses siguen acumulando fortunas mediante acciones ilícitas.
El saqueo es múltiple: en la Amazonía, la minería y tala ilegal dejan a su paso ríos envenenados y bosques arrasados. En las ciudades, los consumidores están desprotegidos y consumidos. En los barrios, hay indicios que la policía pacta con delincuentes en lugar de proteger a la población. Los pueblos rurales siguen empobrecidos. Esto constituye un sistema donde la impunidad y la mediocridad son método de gobierno, que saquea al país en lugar de servirle.
Es urgente reconstruir el Estado para que: Recupere su capacidad de garantizar derechos básicos como salud, educación y seguridad con calidad y cobertura universal; Rompa los pactos de impunidad que protege la criminalidad; Priorice políticas de desarrollo inclusivo sobre los privilegios de minorías rapaces; Recupere el control territorial arrebatado por mafias y empresas predatorias.
El Perú merece instituciones que sirvan al pueblo y no a intereses oscuros. Fortalecer la institucionalidad es obligación de todos, para no estar abandonados.
Publicado en el diario La República.
