#VisiónPerú
Por Mesías Guevara Amasifuen
La corrupción es la madre de los males de nuestra sociedad, perpetúa la pobreza, engendra inseguridad ciudadana, consolida la precariedad de los servicios públicos como la salud y la educación, origina obras públicas paralizadas, aleja las inversiones y genera falta de oportunidades. Es el enemigo público número uno al que debemos enfrentar, porque frena nuestro desarrollo, corrompe las instituciones del Estado y descompone socialmente a nuestro pueblo. Urge confrontarla a través de una Revolución Moral, que constituya un cambio profundo, basado en la transparencia.
La transparencia debe sustentarse en los principios éticos y morales que son la base de una sociedad justa, con conciencia colectiva guiada por la integridad. El valor de la honestidad, el respeto y la responsabilidad, deben estar presentes no solo en la política, sino en cada aspecto de la vida nacional. A través de la educación cívica, gestada desde las familias hasta las escuelas, debemos formar ciudadanos que antepongan el bien del país al interés personal. Y la Transformación Digital, quepermitedemocratizarel acceso a la información, reduce la discrecionalidad y pone en las manos de los ciudadanos el poder de vigilar el uso de los recursos públicos, las contrataciones y acabar con los manejos oscuros.
Con la participación de todos la Revolución Moral será una realidad, y hará que los funcionarios sean honestos y generen valor público, que los empresarios rechacen el soborno, que los jueces actúen con imparcialidad y los ciudadanos denuncien la corrupción en lugar de normalizarla. Y que aprendamos lecciones de nuestro pasado republicano, que con claridad describe Alfonso Quiroz en su libro Historia de la corrupción en el Perú Bajo el paradigma de la honestidad, los hombres y mujeres de buenas costumbres son referentes de nuestros jóvenes, y el progreso es para todos sin excepción. La Revolución Moral es una necesidad urgente que convoca a los peruanos honestos, que son muchos más que los deshonestos.
Publicado en el diario La República.