Por Mesías Guevara Amasifuen
Vivimos tiempos violentos en la que el sicariato, la extorsión, trata de personas, el secuestro y feminicidio, se han convertido en algo cotidiano, a diario a través de los medios de comunicación nos enteramos de diversos hechos y actos de violencia que han sufrido los ciudadanos.
En la cadena de violencia encontramos a la ciberdelincuencia, es decir, empieza en lo virtual para ir a lo físico- presencial, empieza con una llamada telefónica, con un mensaje por WhatsApp. Esto ha hecho que la delincuencia cibernética incremente su agresividad y frecuencia de ataques, que además de violentar empresas financieras, grandes corporaciones privadas y estatales, violentan la seguridad de los ciudadanos, que cada día están más indefensos.
Hoy, enfrentamos amenazas digitales sin precedentes desde fraudes bancarios hasta robo de identidad, según la División de Delitos de Alta Tecnología (DIVINDAT) en el 2023 se reportó un incremento de ciberdelitos afectando a más de 500,000 usuarios. RENIEC ha denunciado que entre enero y marzo de 2025 se ha producido una filtración masiva de datos personales de 25 millones de peruanos y que un punto de filtración ha sido el ministerio del interior.
Al parecer esa información viene siendo comercializada con mucha facilidad por lo que estaría en manos de los ciberdelincuentes, a esta práctica se le conoce como DOXEO, que consiste en recopilar y difundir sin consentimiento información privada como nombres, direcciones, números de teléfono, DNI, RUC, antecedentes penales, incluso huellas digitales. Y se usa a menudo con fines maliciosos como acoso, chantaje o desprestigio.
Los ciberdelincuentes tienen éxito por diversas razones como: errores humanos como el phishing y la debilidad de las contraseñas, poco uso de antivirus en los celulares que se han convertido en computadoras y porque pocos afectados hacen la denuncia.
Frente a las crecientes ciber amenazas como phishing, fraudes financieros, robo de datos, etc. Es urgente implementar una estrategia multisectorial que contenga acciones coordinadas entre el Estado, empresas y ciudadanos. Esta estrategia debe tener objetivos claros y bien definidos como: reducir el porcentaje de fraudes digitales en un plazo determinado y empoderar a millones de peruanos en el manejo de herramientas básicas.
Así como concretar campañas masivas a través de los medios tradicionales como radio, televisión y redes sociales para enseñar como identificar mensajes fraudulentos, autenticar las cuentas digitales y realizar talleres obligatorios en colegios con simulacros de ciberataques, hay ejemplos exitosos que otros países han realizado.
Brindar herramientas digitales gratuitas y que estén al alcance de todos, como aplicativos que permitan hacer escáner a enlaces maliciosos, botón de pánico para dar alerta sobre nuevas estafas, usar antivirus y consolidar la identidad digital segura para todos los usuarios. En esa línea se debe establecer una estrecha relación con las empresas tecnológicas y las operadoras de telecomunicaciones.
Es importante conocer y tomar en cuenta el reporte de los fraudes financieros de la SBS, quienes además deben establecer la obligatoriedad que los movimientos bancarios como depósitos y transferencias deben generar alertas automáticas y establecer un límite de seguridad como un bloqueo automático ante transferencias sospechosas a cuentas nuevas.
El gobierno debe establecer una plataforma única de denuncias integrada por la PNP, INDECOPI, FISCALIA, SBS, SGD, etc. Utilizando un Chatbot con inteligencia artificial para guiar el proceso y hacer seguimiento en tiempo real del caso.
Un paso importante por tomar en cuenta es realizar alianzas internacionales para compartir inteligencia sobre nuevas amenazas, hay países que las han identificado y establecido acciones exitosas contra ellas, logrando proteger a sus ciudadanos. Por el bien de todos se debe trabajar de manera conjunta para establecer un Perú digital seguro que cuente con usuarios informados y capacitados para enfrentar los ciberataques. Con empresas financieras y tecnológicas comprometidas con esta lucha y un gobierno que tenga la convicción de luchar contra la inseguridad digital, que está provocando incertidumbre y dolor en los ciudadanos en general.
Publicado en el diario Ahora Jaén.
