Por Mesías Guevara Amasifuen
Una pregunta que, como país, empresa y como personas debemos responder con claridad es, ¿sabemos a dónde queremos ir? Porque si no lo sabemos “poco importa el camino que hemos de seguir”. La respuesta debe sustentarse en la planificación estratégica donde se definen los objetivos, las estrategias y las acciones a implementar. La planificación es una de las grandes tradiciones del Perú antiguo que debemos poner en valor, recordemos que ellos planificaron la construcción de caminos, sistemas de riego, grandes ciudades para lo cual movilizaron ingentes recursos. Hoy el Centro Nacional de Planeamiento (CEPLAN), está liderando esta acción que constituye una tarea titánica toda vez que tiene que enfrentar visiones cargadas con ideologías. Por otro lado, tiene que optar entre seguir el camino del determinismo o del voluntarismo.
Con la planificación disminuiremos la incertidumbre que está asociada al futuro. Y no se trata de tener una bola de cristal, sino de realizar modelamientos matemáticos entendiendo y usando las variables que la conforman para construir escenarios utilizando la prospectiva. Consolidando diversos think tank a nivel
nacional y en las regiones en función de sus ventajas comparativas, con el objetivo de convertirlas en ventajas competitivas.
El Estado necesita planificar sus acciones para usar de manera adecuada sus recursos e inversiones en busca de resultados positivos, y debe hacerlo bajo el liderazgo de sus dirigentes políticos, académicos y empresariales, que deben tener la capacidad de pensar estratégicamente para hacer planes e implementarlos en el corto, mediano y largo plazo, de mirar más allá del horizonte, de modelar y construir un país con equidad. Con la capacidad de diferenciar que una cosa es hacer correctamente las cosas y otra es hacer las cosas correctas, lo primero caracteriza al pensamiento operativo y el segundo al estratégico.
Se requiere realizar un análisis estratégico que contemple el entorno y el interno, a nivel internacional, se tienen que identificar las mega tendencias y los aspectos políticos, económicos, sociales, tecnológicos y ecológicos, que pueden significar oportunidades o amenazas. Debemos implementar estrategias que permitan aprovechar las oportunidades y disminuir las amenazas.
Debemos hacer un análisis interno, para identificar las Fortalezas y Debilidades del Estado, las que nos permitirán consolidar la productividad y competitividad de nuestra matriz productiva y establecer una sociedad donde haya oportunidades para todos.
Es necesario seleccionar y priorizar las estrategias a seguir, en función de los recursos que se tiene, los cuales por lo general son limitados y en muchos casos escasos. Las estrategias son los caminos para alcanzar los objetivos, los cuales deben ser alcanzables y medibles. Su implantación requiere de un liderazgo fuerte que permita gestionar el cambio e instalar una cultura organizacional cuyas creencia y valores sustenten la innovación, la actitud proactiva para generar los cambios que son continuos y permanentes.
Las estrategias implantadas deben estar en permanente control y monitoreo para garantizar su éxito. El control estratégico no debe caer en el sobre control o en el sub control. El reto está en operativizar el pensamiento estratégico.
Para ver la eficacia de las estrategias debemos implementar indicadores que nos permitan monitorear el impacto en el estado situacional, y para corregir realizando los cambios necesarios.
El pensamiento estratégico se sustenta en el uso de herramientas como el benchmarking, es decir, identificando las mejores prácticas que realizan los benchmark. En el estudio y aplicación de las enseñanzas de los paradigmas de la dirección estratégica, para evitar costos de transacción y el sentido oportunista de los que gestionan los recursos públicos y privados, desarrollando el talento de los trabajadores con el objetivo de generar valor.
Ir de la improvisación a la planificación, significa romper paradigmas, pensar de manera diferente, tener una visión holística, saber a dónde se quiere ir, construir una visión de futuro que sea compartido por todos, viajar con el equipaje necesario, abandonar viejas costumbres, generar y liderar cambios a favor del país.
Publicado en el diario Ahora Jaén.
