Por Mesías Guevara Amasifuen
Las ciudades son territorios que albergan nuestros sueños, lugares de trabajo, a nuestras familias y amistades. Por ello es importante que sea saludable, amigable y segura. Que tengan la capacidad de brindarnos servicios públicos de calidad y espacios de esparcimiento que fomente la cultura y sin contaminación ambiental.
Las autoridades municipales tienen la obligación de tener una visión y planificación estratégica, para enfrentar los desafíos cotidianos como: la atención a los ciudadanos, gestionar de manera eficaz y transparentes los recursos públicos, fomentar la participación ciudadana, consolidar un plan de desarrollo urbano, darle una identidad a su ciudad y garantizar proveer los servicios públicos de calidad. Todos estos desafíos deben tener en cuenta los ciudadanos cumpliendo sus obligaciones, sobre querer y respetar a su ciudad.
Para afrontar los diversos desafíos debemos convertir a nuestras ciudades en digitales para mejorar la seguridad ciudadana, monitorear el ruido y la polución, la salud y educación, gestión del tráfico y del alumbrado público, comercio electrónico y gobierno abierto con la participación de los vecinos, entre otros.
Conseguiremos una ciudad digital sobre la base de una infraestructura digital robusta e inteligente, que tenga como componentes la conectividad digital y la tecnología de información. Para ello cada ciudad debería contar con un cinturón óptico digital combinada con la tecnología celular como mínimo 4G, lo ideal es contar con 5G más inteligencia artificial y IoT (internet de las cosas), con un sistema de ciberseguridad. Así como, un impulso agresivo del protocolo de internet IPV6 y el uso intensivo del i cloud (el internet en la nube). El objetivo es tener un ancho de banda que nos permita tener: velocidad, capacidad y menor latencia. Y por supuesto, consolidar la última milla, es decir, la conexión a los usuarios finales.
Otro aspecto importante que definir es su gobernanza y gestión con el objetivo de darle sostenibilidad para que vaya más allá del período de gobierno, una propuesta de gestión podría ser una alianza público-privada, haciendo uso del mecanismo obras por impuestos y estableciendo un ecosistema digital.
Además de los tradicionales servicios públicos, los municipios a través de sus gerencias de desarrollo económico podrían desarrollar una economía digital inteligente, facilitando: 1. La transformación digital productiva de su ciudad, por ejemplo, impulsar la industria de la mente, desarrollando software y aplicativos digitales, 2. Impulsar la inclusión financiera a través de las billeteras digitales, 3. fomentar el emprendimiento digital para apoyar a la mypes a través del comercio electrónico y otras facilidades. Para establecer una ciudad digital necesitamos un líder digital, que debe ser el alcalde, la pregunta es: ¿tenemos alguno en el Perú?
