Por Mesías Guevara
El viejo Perú milenario, nuestro hogar, es el lugar que nos vio nacer, andar y crecer. Alberga nuestros sueños, desencantos, victorias y frustraciones, a nuestras familias, amigos y a nuestros muertos. Es generoso con nosotros sus hijos e hijas, nos brinda el aire, el agua y la tierra para obtener el alimento. En su suelo hay recursos naturales sin igual y un patrimonio cultural espectacular, que están a nuestra disposición para hacer usados de la mejor manera a favor de nuestra población.
Sin embargo, al revisar nuestro accionar y sus consecuencias, encontramos que nuestra ingratitud hacia nuestra madre tierra es grande. Actuamos de manera egoísta y mezquina nos enfrentamos a la naturaleza olvidando que somos parte de ella. De manera irracional estamos contaminando nuestros ríos, lagos y a nuestro noble mar, deforestando nuestros bosques de manera agresiva pasando incluso a formar parte de la economía criminal. Igual ocurre con nuestra tierra agrícola donde se usan pesticidas sin control o la minería legal o ilegal que lacera sus entrañas. Todo esto ocurre ante la complicidad de algunos malos funcionarios. Nuestro mal accionar impacta de manera negativa en el aire que respiramos, en muchos lugares nuestros ciudadanos respiran aire con metales pesados, o toman agua contaminada y consumimos productos con alto índices de pesticidas, contrayendo por ello diversas enfermedades,
Ante esta situación urge defender el ambiente, entendiendo que su defensa constituye una filosofía de vida, que sustenta una conciencia ecológica, para que tengamos un territorio donde podamos vivir en armonía y de manera saludable, asumiendo el cambio climático como una amenaza presente. Por ello considero que debemos trabajar en lo siguiente:
- Implementar el ordenamiento territorial sobre la base de la zonificación económica y ecológica, de acuerdo con la política de estado 34 del Acuerdo Nacional, “que asegure el desarrollo humano en todo el territorio nacional, en un ambiente de paz”.
- Desarrollar ciudades saludables con calidad ambiental, donde haya aire sin metales pesados, bajo nivel de ruido y agua de calidad. Con parques y jardines que constituyen nuestros pulmones naturales. Evitando la contaminación implementando plantas de residuos sólidos, Plantas de agua potable y plantas de aguas residuales.
- Establecer un sistema de fiscalización ambiental con vigilancia, control y monitoreo para el cumplimiento de los límites permisibles, utilizando las tecnologías de información y comunicación, que a su vez no da la facilidad de realizar denuncias ambientales. También resulta clave la vigilancia ciudadana.
- Gestionar los recursos hídricos con enfoque territorial y de siembra/cosecha de agua para la seguridad hídrica, priorizando el consumo humano, animales y agricultura. Desarrollando una estrategia de manejo de nuestras cuencas y microcuencas.
- Derogar la ley 31973 que permite la deforestación y la impunidad de los delitos ambientales en la Amazonía peruana, siendo responsables directos el congreso de la república, los ministerios del ambiente y agricultura.
- Gestionar de manera transparente los recursos naturales, biodiversidad de nuestra flora y fauna, protegiendo las áreas naturales de conservación y nuestros ecosistemas como: Páramos, jalcas, glaciares, bosques secos, manglares, bosques. Y proteger nuestro mar de la contaminación ambiental.
- Impulsar un agresivo programa de forestación y reforestación a nivel nacional, y de acuerdo con una zonificación sembrar árboles nativos, exóticos, maderables y frutales.
- En la ejecución de una obra pública de diversa índole establecer un componente de forestación y evitar la desertificación de las cuencas.
- Impulsar un programa de educación ambiental en los currículos escolares y establecer un voluntariado ambiental juvenil.
- Impulsar la transición al uso de las energías limpias y promover el uso de la economía verde y circular. Así como el uso de fertilizantes orgánicos y naturales.
- Fortalecer la policía, el ministerio público y poder judicial que ve estrictamente los delitos ambientales.
- Proteger a nuestros pueblos originarios, comunidades nativas y guardabosques, que vienen siendo humillados y algunos de sus líderes son asesinados por defender nuestros bosques.
Nuestra conciencia ecológica, debe reflejarse en acciones concretas impulsadas desde el gobierno nacional, como sensibilizando a la población sobre la importancia de cuidar nuestro ambiente, para que las próximas generaciones y los jóvenes de hoy, por justicia puedan heredar un país saludable, donde puedan vivir con fe, amor, paz y esperanza.
Publicado en el Diario Ahora Jaén.